El oficio de restaurador simboliza, en el siglo XXI, el de los últimos “escribas” de la antigüedad. Somos personas que aún utilizamos nuestras manos y nuestros sentidos para transmitir nuestro saber. Seguramente, también es de los últimos trabajos que aún te permiten ser tu propio dueño. De esta manera se expresaba el chef Sergi Arola el pasado 25 de septiembre en el Congreso: El capital humano en el sector turístico: proceso y desafío para las empresas líderes del futuro organizado por la Escola Universitària de Turisme i Direcció Hotelera (EUTDH) de la UAB en colaboración con AEDIPE Cataluña.
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