1. Cae el número de turistas y el de pernoctaciones en Cataluña
Según el Índice, la actividad turística en Cataluña caerá este año un 5,7%, un dato importante para la economía si se tiene en cuenta que el sector representa más del 10% de la ocupación y del PIB catalán. Por contra, los datos positivos del estudio indican que se estabiliza la duración media de las estancias y que aumenta el gasto por turista.
El volumen de turistas extranjeros retrocederá un 9,6%, situándose por debajo del número de visitantes del 2005. Los países que más bajarán son Italia (un 22,1% menos de visitantes), Francia (13,9%) y Alemania (10,4%). Según el estudio, parte de esta caída es fruto del agotamiento del aumento de la demanda.
Por lo que respecta al número de pernoctaciones, bajará por tercer año consecutivo, sufriendo una caída del 9,4%, dos veces mayor que el descenso sufrido durante el 2008. Por primera vez desde 2003, este año habrá menos de 100 millones de pernoctaciones en Cataluña. Por mercados emisores, destacan los descensos por parte de los turistas italianos - un 31% menos-, y de los franceses -un 16% menos-.
El gasto realizado por los turistas en Cataluña bajará un 6%. No obstante, se producirá un aumento del gasto por turista (706,4€, que representan un crecimiento del 4,0% respecto a 2008) y del gasto por turista y día (95,7€, un 3,8% más que en 2008). Esto, según el informe, puede ser debido al hecho de que la caída del número de turistas se produce especialmente entre los visitantes que tienen una capacidad de gasto baja o media-baja.
2. Retroceso también en el conjunto del Estado
Las previsiones para el sector español del turismo son también negativas. Según el Índice, se espera la llegada de 53,5 millones de turistas extranjeros, es decir, 3,8 millones menos que en 2008, que suponen un descenso del 6,7%. El número de pernoctaciones hoteleras caerá un 7,4%. I el gasto real total de los turistas extranjeros bajará un 6,5%.
Destaca el hecho de que bajará el número de visitantes de los dos principales mercados emisores del sector en España: un 7,1% menos de británicos y un 5,7% menos de alemanes.
El estudio indica que el turismo es un sector permeable a los cambios coyunturales exteriores. A la vez, explica que, más allá de cómo la crisis afecta a los mercados emisores, el crecimiento del sector venía sufriendo un proceso de desaceleración que podría llegar a su saturación.
3. Cambios en la situación mundial del sector
El Índice ofrece también información sobre la situación internacional del sector. Según el estudio, el volumen de turistas extranjeros en el mundo experimentó, durante el año 2008, un ligero crecimiento del 1,8%, llegando a la cifra de 924 millones.
El turismo ha vivido una década de crecimiento. Entre el año 2000 y el 2008, la cifra global de turistas ha aumentado a un ritmo superior al 4% de media anual. Durante estos años, que coinciden con la eclosión de las compañías low cost, se ha expandido la demanda gracias a la “democratización” del fenómeno, es decir, a la extensión de los viajes turísticos entre la mayor parte de la población.
España ocupa el segundo lugar del ranking de países receptores de turistas, sólo superada por Francia. Estados Unidos ocupa el tercer lugar China el cuarto.
4. Turismo rural: un sector en fase de madurez
El turismo rural en España se encuentra en plena fase de consolidación. La oferta ha vivido recientemente un crecimiento espectacular en la mayoría de las comunidades autónomas. El número de establecimientos de alojamiento rural en España, entre el año 2001 y el 2008, se ha triplicado. Además, se ha diversificado y ha vivido la aparición de numerosas actividades complementarias que hacen que este tipo de turismo trascienda la simple contratación de alojamiento.
Según el estudio, este sector no presenta la marcada estacionalidad de otros turismos, como el de “sol y playa”, y tiene un público mayoritariamente autóctono y procedente de las grandes ciudades. Los datos recogidos indican que España tiene una importante demanda potencial y que evoluciona hacia una oferta muy especializada, que responde a la alta calidad que buscan los consumidores. Por otra parte, el trabajo destaca también que el sector corre el peligro de caer en una excesiva artificialidad del producto que se ofrece.
5. El comercio electrónico protagoniza la innovación en el sector turístico
En general, el sector no se considera innovador porque se identifica la innovación con el sector industrial. Pero el turismo produce bienes intangibles, experiencias, con la implicación directa de los consumidores, es decir, tiene modelos propios de innovación.
Destaca especialmente el papel de la industria hotelera como motor del comercio electrónico, superando al sector musical y a los artículos electrónicos. La reserva online de plazas hoteleras y vuelos -especialmente en las compañías low cost- ha sido clave en el impacto de las TIC en el sector turístico.
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